La Cámara de Casación anuló el procesamiento de Alberto Fernández por negociaciones incompatibles en contratación de seguros estatales con amigos, como el marido de su secretaria privada Martínez Sosa, por falta de impulso fiscal pese a disidencia de Gustavo Hornos y pedido del fiscal de avanzar.
Los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo optaron por sobreseimiento técnico sin analizar fondo, ignorando mensajes de WhatsApp donde Fernández prometía ocuparse de los seguros para Cancillería.
El panel critica el fallo como escandaloso que desprestigia la justicia.