El jefe de gabinete Manuel Adorni compareció durante casi siete horas ante la Cámara de Diputados en un informe de gestión marcado por críticas de la oposición por presunto enriquecimiento ilícito. Negó todas las acusaciones, aclaró que su declaración jurada en la Oficina Anticorrupción no muestra irregularidades y ratificó que no presentará la renuncia.
Javier Milei y su hermana Karina Milei llegaron al Congreso para respaldarlo, junto al gabinete ampliado. Adorni enfatizó su orgullo por coordinar el gobierno más reformista de la historia y prometió seguir dando cuenta ante el Congreso según la Constitución. Acusó a la oposición de conjeturas falsas y destacó que su gobierno respeta la división de poderes sin obstruir causas judiciales.
Respondió a preguntas sobre el Servicio Meteorológico Nacional, anunciando modernización con estaciones automáticas y reestructuración eficiente sin afectar operaciones. El oficialismo evaluó positivamente la sesión, notando que el peronismo evitó confrontaciones intensas. Milei intercambió gritos con periodistas al retirarse, llamándolos corruptos.
El conductor criticó duramente a la oposición, como Miriam Bregman por burlas sobre propiedades de Adorni y Elisa Carrió por un video irónico sobre sus casas. Destacó la falta de autoridad moral de Unión por la Patria y la baja calidad intelectual en el Congreso.