Manuel Adorni rechazó renunciar como jefe de Gabinete durante su presentación en el Congreso, donde enfrentó gritos y silbidos de opositores y aplausos de libertarios.
El diputado Omar Palazzo intentó hablar pero fue interrumpido constantemente por la barra oficialista, lo que generó tensión en la sesión. Adorni defendió su posición y no dio explicaciones sobre su patrimonio, remitiendo el tema a la Justicia.
La oposición no logró capitalizar el momento pese a las acusaciones, mientras el Gobierno salió fortalecido con todo el gabinete presente respaldándolo.