La diputada Karina Banfi evaluó el informe de gestión del jefe de gabinete Manuel Adorni ante el Congreso como insuficiente y con sabor a poco, tras más de seis horas de exposición que incluyeron dos horas de discurso inicial y repreguntas.
Banfi criticó que Adorni leyera respuestas preparadas en lugar de responder de viva voz, confirmando que el funcionario revisaba las preguntas escritas previas durante cuartos intermedios y las leía textualmente, violando la expectativa de un examen oral improvisado. La diputada UCR destacó que otros jefes de Gabinete anteriores, como Guillermo Franco o Rossi, manejaron sesiones con datos objetivos sin guiones rígidos.
En el panel se debatió una posible moción de censura contra Adorni, descartada por falta de números y necesidad de procesamiento judicial previo, como en el caso del diputado Paulón. Banfi se posicionó como opositora selectiva, dispuesta a acompañar al gobierno en economía pero crítica en temas institucionales como el rol de los periodistas.
Adorni se retiró por la salida trasera del Congreso con un fuerte operativo de seguridad de la Policía Federal, evitando la prensa principal, mientras el presidente de la Cámara Martín Menem aún permanecía en el edificio.