El acto central de la CGT en Plaza de Mayo por el Día del Trabajador concluyó tras unos 20 minutos en los que los tres integrantes del triunvirato hablaron y convocaron a un pacto para lograr justicia social, sin anunciar ningún paro pese a las expectativas de los sectores más duros.
Durante el evento se realizó un homenaje al Papa Francisco con mensajes en pantallas gigantes y su voz pidiendo respeto a los derechos laborales y organización popular contra injusticias, mientras el público coreaba "trabajo, pueblo, comida, justicia social". Estuvieron presentes dirigentes como Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Arguello, tras cantar el himno nacional, y el padre Toto participó representando a la iglesia cercana, aunque no se logró una misa central.
El acto contó con la presencia de legisladores del Frente de Todos, se mencionó al gobernador Kicillof y al ministro de Trabajo, junto a periodistas. Ahora la plaza se desconcentra, queda suciedad y el Gobierno de la Ciudad ya limpia y desarma el escenario principal.