La CGT convocó una marcha multitudinaria con apoyo de gremios, sectores populares, discapacidad y universidades contra el gobierno, declarando "se acabó la paciencia" en vísperas del Día del Trabajador.
Discursos exigieron paro general, criticando al gobierno como corrupto y explotador que ajusta a trabajadores, precariza empleo y destruye producción y soberanía.
Pablo Moyano de camioneros acusó a gobernadores y justicia de traicionar, afirmando que solo queda resistir en la calle ante la reforma laboral.