La CGT realizó una marcha el 30 de abril por el Día del Trabajo, calificada como "ansiosa" por el panel, con desarme rápido del escenario y críticas a su efectividad tras cuatro paros y quince movilizaciones contra Milei sin resultados concretos.
Oradores como Hugo Moyano y Víctor Hugo Arguello exigieron paro nacional, insultaron al gobierno y cuestionaron mejoras laborales, pero no hubo anuncio concreto de paro pese a llamados de bases para profundizar conflictos. El panel burló el acto en un country sin mancharse, destacando coerción sindical y falta de diálogo.
La plaza mostró la mitad vacía, con gremios aportando aparatos pero sin logros en negociaciones con el gobierno. Moyano acusó a gobernadores y justicia de "cagarnos" y llamó a resistir en las calles para voltear el modelo económico.
Panelistas criticaron el lenguaje salvaje de dirigentes como Pablo Moyano y Víctor Hugo Arguello, contrastándolo con figuras formadas, y cuestionaron la efectividad de las estrategias sindicales.