El jefe de gabinete manejó tiempos en una sesión complicada del Congreso con respaldo de Javier Milei y ministros presentes, informando gestión y negando delitos en causa por enriquecimiento ilícito.
Manuel Adorni se cruzó con oposición, desafiando a no renunciar pese a 4.000 preguntas, dos mil por escrito. La Casa Rosada está contenta con el resultado comunicacional.
El presidente protagonizó cruce con Miriam Bergman por cuestiones ideológicas.