José López, exsecretario de Obras Públicas, detalló en su declaración de 2018 por la causa Cuadernos su rol coordinando coimas del 3-7% en obras viales para Daniel Muñoz, con entregas semanales de 100.000-300.000 dólares de empresas como Chediac, Exa, Vialmani, Perales Aguiar, Lossi y Warner. En agosto de 2007 entregaron 8 millones de dólares en el domicilio de Uruguay para la campaña.
El sistema continuó hasta la muerte de Néstor Kirchner en 2010 y se reanudó en 2011 cuando Cristina Fernández de Kirchner lo llamó a Olivos diciéndole si iba a ser "parte del problema o de la solución", mostrándole los cuadernos de Néstor. López le contó todo el mecanismo de recaudación, pero ella "no me creyó". Retomaron con De Vido y Roberto Barata, juntando 100 millones de pesos para campañas de 2011, 2013 y 2015, incluyendo pedido del Cuervo Larroque por 5 millones.
En 2016, ante la muerte de Muñoz, Fabián Gutiérrez le pidió mover dinero de la recaudación, supuestamente grande, y López lo llevó al convento donde fue detenido con bolsos, armas y 9 millones de dólares. López explicó que no fue preciso antes por temor a la "vengativa" Cristina, citando el caso de Daniel Barizat, y que Gutiérrez era funcional a Cristina, por lo que creyó que el dinero era de ella.
El panel destaca que Axel Kicillof, Leonardo Fariña y todos sabían, con enriquecimiento ilícito común. Silvina Martínez explicó que arrepentidos no pueden retractarse: pierden beneficios, su declaración queda válida y suman falso testimonio. Hipótesis: falta de plata o aprietes kirchneristas para voltear la causa.