José López, exfuncionario de Obras Públicas, declaró en el juicio del caso Cuadernos que no se habría convertido en arrepentido si no estuviera aislado en Ezeiza con mal estado anímico y de salud.
López había confesado ante Carlos Stornelli que Cristina Kirchner conocía el circuito de sobornos a empresarios de la Cámara de la Construcción, pero hoy evitó detalles de esa confesión y explicó su condición previa a ser imputado colaborador.