El presidente Javier Milei generó un papelón al gritar "chorros corruptos" a periodistas en el Congreso mientras respaldaba a Manuel Adorni en su exposición, manchando la investidura presidencial según panelistas.
El incidente ocurre una semana después del cierre de la sala de periodistas en Casa Rosada, decisión personal de Milei sin precedentes, que impide el acceso a acreditados y genera amparos judiciales de Ámbito Financiero y denuncia de FOPEA ante la CIDH.
En entrevista, Lautaro Maidín desde Casa Rosada revela enojo de Milei con la prensa, escalada de ataques personales en redes, pero voluntad de algunos sectores para reabrir la sala; oposición se comportó con mesura y evitó confrontaciones.
Panel critica liviandad de Milei al tildar de corruptos a periodistas parlamentarios, ausencia de conferencias de prensa en dos años, y vincula irascibilidad a traspiés económicos reflejados en encuesta AtlasIntel para Bloomberg con alto rechazo en todas las franjas etarias.
Milei homologa críticas políticas con periodismo, generaliza opositores como "cucas", y fuentes indican enojo genuino pese a sectores como Karina Milei que podrían querer abrir la sala.