Pablo Moyano, líder sindical, llegó a la marcha de la CGT y pidió profundizar un plan de lucha con posible paro nacional contra la política económica del gobierno de Javier Milei. Criticó la inflación, desocupación, cierres de empresas y falta de proyección familiar.
Moyano evitó fijar fecha para paro, diciendo que sigue al consejo directivo de la CGT donde un secretario como Solá ya lo adelantó. Exigió continuidad más allá del 1 de mayo y rechazó agotarse en marchas conmemorativas como el 24 de marzo.
Respondió a Milei sobre mejoras laborales insultándolo de hijo de puta y acusándolo de cerrar empresas. Denunció falta de respeto de Milei al insultar desde el Congreso y pidió mesa de diálogo peronista sin egos para elegir candidatos.