Viviana Canosa y Gato Silvestre denunciaron la crueldad del gobierno de Javier Milei, que cierra la sala de periodistas en Casa Rosada como ni en dictadura, defiende corruptos como en el escándalo Libra y celebra despidos masivos mientras la sociedad implosiona en angustia y problemas de salud mental.
Recordaron escándalos como los viajes de Adorni, empanadas de burro por crisis, humillaciones a Macri y Caputo, y el rol de porrista del presidente en el Congreso gritando chorros y asesinos a diputados electos. Criticaron la uberización de Argentina, el odio inoculado por la derecha desde Meném y Macri, y la persecución a jubilados, discapacitados y universidad pública como la UBA.
Exigieron coraje a la oposición, recordando líderes como Néstor Kirchner que se lanzaron en crisis, y lamentaron la falta de diálogo político, la desconexión de Milei con el interior y la entrega de soberanía con portaaviones yankee sin permiso del Congreso. Alertaron sobre la justicia dormida en causas como Cuadernos y Libra, con fiscales y jueces encubriendo por jubilación.
Canosa y Silvestre coincidieron en que la sociedad debe reaccionar sin grieta, priorizando el bien común y equipos de trabajo sólidos, mientras fantasean con política honesta pese a la desmoralización post-Milei por deuda externa. Despedida emotiva entre ambos, destacando respeto profesional pese a diferencias pasadas.