La CGT lidera una marcha multitudinaria donde oradores denuncian al gobierno como corrupto y explotador, exigiendo profundizar conflictos y terminar con la paciencia ante el ajuste a trabajadores.
Critican las reformas laborales que no benefician al laburante y advierten que se vuelve a épocas pre-peronistas con patroncitos de estancia.
El pueblo muere de hambre y ya no hay paciencia, según los discursos cargados de furia.
Piden marcar un límite porque cuando se ajustan los trabajadores se rompe Argentina.