La CGT realizó una marcha a la Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador con un discurso crítico a la situación económica y la reforma laboral, pero no anunció paros ni fechas de medidas de fuerza.
Líderes como Jorge Sola y Jorge Arguello exigieron diálogo a Javier Milei, denunciaron confrontación y falta de producción, invocando al Papa Francisco para "hacer lío" ante la paciencia agotada.
El documento advirtió profundizar conflictos, aunque perdieron batallas judiciales sobre la reforma laboral, ahora en fuero contencioso administrativo.