La CGT realizó una marcha por el Día del Trabajo con menos convocatoria que en años anteriores, destacando el humo de parrillas, choripanes y hamburguesas como protagonistas en lugar de una multitud masiva, sin anunciar un paro nacional pese a insinuaciones.
Dirigentes como Octavio Arguello de camioneros exigieron profundizar conflictos y declararon se terminó la paciencia con Javier Milei, criticando la explotación y el modelo económico, mientras Pablo Moyano insultó al presidente y pidió plan de lucha.
Participaron gremios como UOCRA y comercio, pero faltaron estatales combativos de ATE y CTA que reclaman más dureza; el panel nota mengua en poder convocante de CGT tras cuatro paros y 15 marchas, con críticas a logros solo en cuotas sindicales.
Se menciona homenaje al Papa Francisco y rechazo a reforma laboral, con líderes como Cristian Jerónimo defendiendo historial de paros desde los 15 días de Milei en el poder.