La CGT realizó una marcha el Día del Trabajo con poca adhesión, comenzando al mediodía y actuando a las 15 horas, sin convocar masas significativas pese a las declaraciones de Pablo Moyano.
Pablo Moyano criticó a gobernadores y justicia por no frenar la reforma laboral, llamó a resistir en las calles y urnas, pero los panelistas destacan que no fue nadie importante como Máximo Kirchner y que los trabajadores reales no adhieren.
Cuestionan la representatividad de sindicalistas con décadas en cargos, como los 35.800 años acumulados de secretarios generales, y señalan que Pablo Moyano nunca trabajó, convirtiendo el evento en un activo involuntario para el gobierno de Milei.