El gobierno decidió reabrir la sala de prensa en Casa Rosada el lunes, con Manuel Adorni volviendo a conferencias, tras cerrarla por un incidente de grabación de un programa de TV.
Federico Lemos critica la medida como escalada contra periodistas, inédita incluso en dictaduras, que hizo caer a Argentina al puesto 98 en el ranking de Reporteros Sin Fronteras, retrocediendo 11 posiciones.
Recuerdan tensiones previas como Capitanich rompiendo tapa de diario y Milei gritando "chorros y corruptos" en Diputados.