El panel profundizó en la detención de Dimitri Novikov, ruso ligado a fake news contra el gobierno de Javier Milei financiado desde Rusia para desestabilizar instituciones, mientras Miguel Ángel Toma criticó la destrucción sistemática de la inteligencia por el kirchnerismo, que creó estructuras ilegales paralelas.
Toma denunció operaciones ilegales de Rusia, Irán en AMIA y otros países como CIA, Mossad y China con agregados culturales encubiertos, exigiendo cárcel para responsables de inteligencia ilegal sin importar partido: Macri, Cristina Fernández de Kirchner o Milei. Recordó espías rusos educados en Argentina recibidos por Putin.
El debate escaló al asesinato de Alberto Nisman, con Toma afirmando que lo mataron porque la SIDE apoyaba su investigación AMIA pese al memorándum con Irán; mencionó a Jaime Stiuso huyendo a Estados Unidos por amenazas kirchneristas. Panelistas ironizaron kirchnerismo como "K de KGB, hijos de Putin".
Diego Lagomarsino intervino defendiendo teoría de suicidio con pericias cuestionadas de Gendarmería y citando expediente que califica muerte como homicidio probable ligado a denuncia contra Cristina Fernández de Kirchner; panel exigió que Toma declare en juicio.