El gobierno de Javier Milei enfrenta el mejor momento para su política económica con la entrada de dólares de la soja y compras de reservas del Banco Central por más de 7 mil millones, pero necesita reactivar el crédito y el consumo para que la economía arranque.
Los últimos seis meses muestran caída en la aprobación presidencial según encuestas como Aresco y la reciente de Atlas Intel para Bloomberg, que indica 35% de aprobación y 63% de desaprobación en la última semana de abril, alineada con datos de 1816 que circulan en mercados. El problema principal no es solo económico, sino político: la gente prioriza la corrupción sobre inflación o desempleo, rompiendo el pacto contra la casta.
El ruido político interno complica mayorías en Congreso pese aprobaciones previas de presupuesto y reforma laboral; defensa a Adorni genera tensiones, con show en Congreso junto a todo el gabinete. Indicadores positivos en marzo-abril como baja inflación y actividad podrían ayudar, pero caída empleo formal (105 mil puestos), morosidad familiar y gastos por encima de inflación presionan ingresos.
En Hora 23 analizan si el riesgo país es económico o político, con inversores atentos a reelección 2027 y hoja de ruta fiscal, mientras preocupación por corrupción supera economía en encuesta.