El diputado Esteban Paulón relató en Imagen de Trabajo cómo llevó pochoclo a la sesión legislativa de Buenos Aires respondiendo al desafío de Martín Menem, presidente de la Cámara, quien dijo "compren pochoclo" por el informe de Adorni. Paulón repartió el pochoclo entre diputados, pero Adorni lo rechazó alegando que "no da el contexto", mientras otros libertarios pidieron más.
Paulón describió la sesión como un "espectáculo en dos tiempos": primero un montaje con 210 funcionarios, Milei, Karina Milei y tribunas llenas para avivar a Adorni, quien intentó relanzarse políticamente agradeciendo a ministros y peleando con la oposición. Tras la salida de Milei, el ambiente se apagó, Adorni quedó "apesadumbrado" sin respuestas convincentes y con mentiras sobre sus bienes declarados y contratos de TV Pública con su amigo Marcelo Grandío.
Paulón acusó a Adorni de no liderar el gabinete, ya que Karina Milei ordena y él firma, recordando salidas de Francos y Nicolás Posse por desacuerdos. Adorni sabe demasiado de circuitos internos como Andis y Libra para ser eyectado. Ya no puede ser vocero por denuncias y viajes a Punta del Este, y mintió dos veces en la sesión: sobre bienes rectificados judicialmente y seis contratos maquillados con Grandío.
No abordó problemas reales como pobreza, cierre de industrias, hora extra en colectivos por falta de subsidios al gasoil, paros universitarios ni infraestructura calamitosa. Paulón exigió su renuncia por amor al proyecto y solidizó con periodistas y trabajadores ante cierres. Finalmente, elogió la multitudinaria marcha de la CGT en Plaza de Mayo como simbólica para el movimiento obrero.