Demian Reidel desmintió haber realizado gastos personales con las tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica Argentina durante su gestión, que finalizó en febrero por sospechas de sobreprecios en contratos de centrales nucleares como Atucha.
La investigación de La Nación, basada en respuestas del gobierno a preguntas del Congreso, reveló consumos irregulares como hoteles de cinco estrellas, free shops por casi 6.000 dólares en 45 operaciones, bares y discotecas en Madrid, peluquerías, tiendas de ropa en España, India y Turquía, y pagos a "Mar y Sombra" en Valencia por 212 dólares cada uno en 13 ocasiones.
Reidel aclaró que los extractos mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa, no solo la suya, y negó cualquier gasto en discotecas, playas o free shops. Afirmó que no tiene nada que ocultar y acusó de mala fe a quienes lo señalan.
Panelistas especularon que el gobierno podría haber filtrado la información para desviar atención del escándalo de Adorni o por desorden interno. El nuevo director cortó todas las tarjetas al asumir e inició una investigación.