Manuel Adorni criticó el espionaje con cámara espía de un periodista acreditado en Casa Rosada, difundido en TV, mientras justicia investiga servicio extranjero financiando medios, y defendió 215 conferencias con más de 2000 preguntas respondidas.
Rechazó acusaciones de amenazar libertad de prensa por cierre temporario de sala, comparó con infiltración en Casa Blanca que tendría consecuencias, y alabó colegas que cuestionan irregularidades.
Casa Militar y Secretaría de Comunicación adoptaron nuevo protocolo para evitar repeticiones, afirmando apoyo total a libertad de prensa pero no a riesgos de seguridad nacional; invitó a retomar actividad normal.