Manuel Adorni negó cualquier ocultación en sus declaraciones juradas, aclarando que informó el carácter privado de sus viajes y erogaciones personales conforme a la ley ética pública. Indicó que aún no venció el plazo para presentar su última declaración jurada actualizada, con componentes público y reservado a disposición de la justicia y la Oficina Anticorrupción.
Explicó que las filmaciones irregulares en Casa Rosada motivaron el cierre temporal de la sala de prensa, decidido por la Casa Militar responsable de la seguridad presidencial y del edificio. La Secretaría de Comunicación colaboró en nuevos protocolos que se ajustarán gradualmente para equilibrar seguridad y acceso periodístico, considerando los 2.700 empleados diarios en el lugar.
Desestimó encuestas negativas sobre la imagen del presidente Javier Milei y el gobierno, afirmando que no gobiernan por sondeos sino cumpliendo el mandato electoral de 2023 y 2025 para abrir la economía, reducir inflación y desempleo. Respondió preguntas sobre protocolos de acceso y propiedades personales sin detallar, derivando a la justicia.
Adorni reiteró confianza en el jefe de Gabinete y enfatizó el rigor en investigaciones por ser funcionario público.