El constructor Matías Tabar declaró bajo juramento ante la fiscalía de Gerardo Pollicita que Manuel Adorni, jefe de gabinete, pagó 245 mil dólares en efectivo por refacciones de lujo en su casa de 400 metros cuadrados en el country Indioquá. La obra duró diez meses e incluyó pileta con cascada, galería, parrillas, calefacción para pileta y terminaciones premium, sin facturas ni recibos.
Tabar presentó pruebas exhaustivas como fotos, videos, renders, presupuestos, remitos, pólizas de seguro y una planilla detallada con gastos iniciales de 95 mil dólares que escalaron por extras en carpintería, electricidad, pileta y más, totalizando 245.929 dólares más 20 mil pendientes. Todos los pagos fueron en dólares cash, entregados personalmente por Adorni vía WhatsApp con mensajes temporales; rechazó compra de propiedad previa y coordinó subcontratistas.
La fiscalía considera creíble el testimonio por el respaldo documental, pese a extensión de plazo para declaraciones juradas al 31 de julio. La Jefatura de Gabinete niega el monto, pide pericia ocular y policía contable, alega factura prometida no entregada por el arquitecto y considera denuncia por falso testimonio. Generó sorpresa en el gobierno, zozobra política y no se mencionó en reunión de Karina Milei con diputados libertarios.
Contraste total: fiscalía valida bajo juramento vs defensa cuestiona costos; situación compleja urge explicación de Adorni en justicia o DJ, mientras surgen más gastos en pesquisa por cash en camioneta, departamento, viajes a Aruba, NY, Punta del Este y Bariloche, superando ahorros declarados de 48 mil dólares familiares.