El contratista Matías Tabar declaró ante el fiscal Polichita que Manuel Adorni le pagó en efectivo 245 mil dólares por remodelar su casa de 400 metros en el country Indioquá, en Exaltación de la Cruz.
Las obras incluyeron pisos, paredes, pileta y cascada en el jardín; la justicia investiga enriquecimiento ilícito, ya que Adorni omitió el bien en su declaración jurada de 2024 a nombre de su esposa.
Los panelistas cuestionaron la falta de factura por un monto tan alto y el origen de los fondos, sumado a otros gastos como viajes a Aruba y Uruguay, un departamento en Caballito y un préstamo previo, incompatibles con su salario público.
Se destacó que Tabar declaró como testigo, obligado a decir la verdad, y que el entorno de Adorni podría alegar compra barata de la casa, pero acumula gastos de más de 500 mil dólares en dos años.
El escándalo crece desde una anécdota inicial, afectando la imagen del jefe de gabinete respaldado por el gobierno.