Los diputados radicales expresaron su descontento porque sus sueldos están seis palos por debajo de los de los senadores, aunque aclararon que no patalean ni se quejan. Criticaron los aumentos del 9,4% para el personal jerárquico del Senado en un momento de escasez económica para la gente común.
Panelistas destacaron que el Congreso nunca desacopló sus salarios de la inflación, usando la excusa de los aumentos al personal para justificar los propios. Compararon con la realidad de docentes, policías y jubilados que ganan mucho menos.