El gobierno reabrió la sala de periodistas en la Casa Rosada pero impuso nuevas restricciones que prohíben el acceso al patio de las palmeras, lugar clave para observar la llegada de invitados al presidente y funcionarios. Los panelistas criticaron duramente la medida, argumentando que nunca ocurrió algo similar ni en democracia desde 1983 ni en dictadura.
La restricción surgió tras una denuncia de espionaje por un periodista de TN que usó anteojos inteligentes para grabar pasillos y áreas sensibles. Javier, un periodista presente, explicó que desde el patio se ve el ingreso de invitados por la explanada de Rivadavia, cerca de oficinas del presidente y Karina Milei, y que esto es esencial para la publicidad de los actos de gobierno.
Se mostró en vivo el patio restringido y se debatió si el uso de cámara oculta constituye espionaje ilegal, comparándolo con investigaciones periodísticas previas en espacios restringidos que no derivaron en condenas. La Casa Militar, a través del coronel mayor Sebastián Ibáñez, impulsó las normas por riesgo a la seguridad presidencial.
Los conductores interrumpieron varias veces el debate, mostrando tensión, y demostraron con anteojos comunes que no graban, cuestionando la acusación de espionaje.