El jefe de gabinete Manuel Adorni reabrió la sala de periodistas en la Casa de Gobierno después de once días de cierre, pero implementó un nuevo protocolo con restricciones que prohíben el acceso a pasillos, patios y áreas sensibles como el ala norte y sur. Periodistas acreditados ya no pueden recorrer los tradicionales espacios para obtener información, como los pasillos de Balcarce 50 o el salón de los bustos.
Fabián Wolban, uno de los afectados, denunció que estas medidas complican el trabajo periodístico al impedir encuentros casuales con funcionarios en lugares como el patio de las palmeras o cerca de los despachos de Karina Milei y Santiago Caputo. Las autoridades de Comunicación prometieron aflojar las restricciones para permitir interacciones, pero por ahora persisten las limitaciones en zonas de "seguridad nacional".
Algunos periodistas no pudieron ingresar pese a acreditaciones confirmadas por mail, lo que generó compromisos de Adorni para resolverlo, aunque hoy no se concretó.