El Jefe de Gabinete defendió públicamente sus viajes personales a Aruba, Punta del Este y Bariloche, afirmando que los pagó con sus propios fondos, no fueron financiados por el Estado ni terceros, y no estuvieron ocultos. Reiteró que cumplió con la ley de ética pública y presentó declaraciones juradas completas, remitiendo explicaciones adicionales a la Justicia por debido proceso en investigaciones en curso.
Respondió preguntas de periodistas como Rodrigo Jorge de Radio Mitre sobre deudas patrimoniales y autocrítica ética del gobierno por transparencia contra la casta. Negó irregularidades en propiedades, como departamento en Caballito y casa en country, y aclaró que detalles completos estarán en la próxima declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción.
Abordó el cierre de la sala de prensa por 10-11 días debido a filmaciones clandestinas, atribuido a protocolos de Casa Militar para seguridad presidencial y de Casa Rosada. Anunció ajustes graduales para reabrir accesos como patio de palmeras, priorizando seguridad de 2700 personas diarias, y pidió una pregunta por periodista para extender rondas.
Desestimó encuestas negativas sobre imagen de presidente Milei (62% negativa), enfocándose en mandato electoral de cambio contra aislamiento y empobrecimiento, con metas de crecimiento, menor inflación y desempleo. Negó sobresueldos en gobierno pese a nota de Clarín, y aclaró reuniones con gobernadores vía Diego Santilli.
Justificó seguridad extendida a familia por amenazas y violencia recibidas al asumir, práctica habitual mundial y dentro de normativa, citando espionaje a esposa revelado por diputado.