Manuel Adorni, jefe de gabinete, enfrenta acusaciones de enriquecimiento ilícito por refacciones en su casa no declarada de Indio Cuá que costaron 245 mil dólares en efectivo, según declaró el contratista Matías Tabar. Pidió pileta climatizada, cascada, parrilla de 6500 dólares y materiales importados. Total de deudas y gastos supera 842 mil dólares, incompatible con sus 40 mil dólares declarados.
Tabar aportó celular con mensajes de Adorni, remitos y presupuestos. Panelistas y el abogado Gregorio Dalbón criticaron la impunidad, señalando intentos de entorpecer la causa con llamadas a testigos para preparar declaraciones. Adorni coacheado evade preguntas y solo dice responder en justicia, pero como funcionario debe transparentar ante sociedad.
Se presume inocencia, pero carga de prueba es de Adorni. Doble vara: a otros prohibieron salida del país por menos. Posible juicio abreviado con donación benéfica, pero difícil superarla. Gobierno difunde carpetazos sobre Tabar, pero no justifica sobresueldos ni caja de seguridad.
Refacciones en negro blanquean plata ilícita, según analistas. Presidente defiende a Adorni menoscaba su figura. Causa suma a escándalos como Libra y Landís.