Manuel Adorni reabrió la sala de periodistas en Casa Rosada tras 10 días de cierre, explicando que las restricciones responden a una filmación con cámara espía por un periodista que difundió material en TV.
Adorni negó que sea censura a la libertad de expresión y defendió el derecho de cada uno a gastar su dinero como quiera, ante preguntas sobre préstamos en su declaración jurada de 42.500 dólares de su madre y una jubilada.
Periodistas criticaron las limitaciones para acceder a ingresos y recorrer la Casa Rosada.