Ana Iparra Aguirre explica que el enojo de Javier Milei funcionó en 2023 al sintonizar con la frustración contra Alberto Fernández, pero ahora, en su tercer año, dos tercios de los argentinos están enojados con Milei según encuestas, enfocados en dificultades económicas personales como no pagar educación o alquiler.
En grupos focales, la gente habla de problemas cotidianos como fin de mes y trabajo, no de escándalos políticos. Milei insiste en estadísticas que contradicen sensaciones individuales, culpando a periodistas y empresarios, pero las experiencias personales pesan más que datos generales.
En EE.UU., la brecha entre economía real y percepción persiste; lo que afecta aprobación presidencial es la experiencia del consumidor, no noticias económicas. Milei enfrenta desafío al explicar que la gente siente "equivocado", necesitando más empatía y posiblemente medidas económicas para mejorar.
Comparado con Macri y Cristina Fernández, Milei está similar a Macri en abril del tercer año; si economía mejora, podría repuntar, pero exige más concesiones económicas sin empatía actual.