Manuel Adorni, jefe de gabinete, pagó en efectivo 245 mil dólares por refacciones en su casa de Indio Cuá, según declaró el arquitecto Matías Tabar ante el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. El contratista entregó fotos, mensajes y planillas de Excel que detallan pagos como 35 mil, 30 mil y 20 mil dólares en negro, sin facturas ni bancarización.
La defensa de Adorni niega los montos y sostiene que no hay irregularidades, pero el testimonio genera dudas sobre los ingresos de la familia Adorni, que vive un nivel incompatible con su sueldo oficial de 1,7 millones de pesos en mano. Incluye gastos en pileta con cascada por 3.500 dólares, plantas caras y alquiler de otra propiedad por 13 mil dólares mensuales.
La diputada Marcela Pagano amplió la denuncia y pidió la detención de Adorni por obstrucción a la justicia, alegando que llamó al testigo para ofrecerle abogados y borrar chats antes de declarar. Cita precedente de detención de Amado Boudou por poder residual y menciona intento previo de callar a una testigo con llamada de Marcelo Grandillo.
Periodista Ariel Sack detalla que la defensa postergó la declaración, Adorni contactó al arquitecto ofreciendo ayuda, y la fiscalía analiza incongruencia patrimonial. Posible lavado de dinero y evasión, con inspección ocular pendiente en la casa.
Javier Milei y Karina Milei respaldan a Adorni, quien retuitea defensas en redes pese al escándalo. Pagano acusa a Adorni de ser "cajero" de los Milei, cobrando coimas a empresarios.