Matías Tabar, arquitecto, presentó planillas ante la Justicia con gastos de 245 mil dólares en efectivo por refacciones en la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cuá, casi el doble del precio de compra de 120 mil dólares. Las obras incluyeron pileta con cascada, quincho, cocina nueva por 20 mil dólares y climatización por 10 mil dólares, en una zona donde las casas más caras valen 250 mil dólares.
El gobierno cuestiona las cifras infladas y los pagos en negro sin facturas durante 11 meses, mientras Adorni alquilaba otra casa en el mismo country para supervisar. Las planillas en Excel muestran sumas irregulares, entregas de dólares en fechas como el 1 y 17 de mayo, y gastos mixtos como carpintería y electrodomésticos. El arquitecto participó en la obra pese a estar en viajes, como una carrera en el sur.
El entorno de Adorni insiste en que el monto es menor e inflado, pero persisten dudas sobre el origen del dinero, los pagos en efectivo y la falta de facturación. La Justicia investiga posibles evasión y falso testimonio, en medio del ruido político que genera el caso para el gobierno.
Además, surge el viaje a España de Bettina Anceletti, esposa de Adorni, con un grupo de amigas en primera clase, publicado en redes. La Justicia evalúa si hubo pagos en efectivo de su bolsillo, y Taylade, diputado kirchnerista, lo mencionó en el Congreso. La hermana del presidente calificó el caso como otro dolor de cabeza.