El caso Adorni genera tensión por refacciones en su casa de country. El constructor declaró que Adorni le pagó 245 mil dólares en efectivo, sin facturas, en un trabajo que incluyó una cascada debatida como "gigantesca" o "chorrito".
La respuesta oficial niega el monto, alega que la casa no vale eso y pide peritaje. Se cuestiona todo gasto de Adorni, incluyendo un viaje de su mujer a Madrid que Taylade vinculó a él, aunque ella dice que lo pagó la esposa.
Aparecen demandas de explicaciones por cuentas en redes y otros gastos, ampliando el escrutinio al portavoz presidencial.