El gobierno de Axel Kicillof en Buenos Aires interrumpió por seis meses el programa de cajas de alimentos para 2 millones de bonaerenses, afectando a los más vulnerables en pleno invierno, según resolución firmada por el ministro Larroque.
Panel muestra cajas de ejemplo con productos como leche, yogur, arvejas, harina, aceite, lentejas y arroz, pero denuncia deficiencias nutricionales: yogur inflado no vencido (14 mayo vencimiento), leche sallé cuestionada, exceso de harinas y sodio, carne picada prohibida por riesgo de E. coli, y ausencia de legumbres de calidad en comedores escolares.
Agustina Girón en informe reveló yogur fermentado que causó descompuestos en niños de La Costa; una madre técnica en agroalimentos confirmó olor y burbujas amarillentas, vinculándolo a faltas escolares semanales.
No hay protestas ni cobertura masiva pese a indignación selectiva; comparan con escándalo Adorni y critican silencio de izquierda como Miriam Bregman y Juan Grabois, mientras intendente peronista Pablo Mancilla cuestiona el corte.