Andrés Malamud compara líderes políticos argentinos en "Odisea Argentina": Alfonsín como ideólogo al que le llegó el momento histórico de la democracia, Perón como pragmático adaptable, Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri como coherentes pero súper pragmáticos en políticas pese a sus ideas. Milei es dogmático en discurso como Alfonsín radicalizado, pero pragmático en acciones como vestirse con mameluco de YPF estatal o echar al equipo dolarizador por un trader.
Malamud destaca la irascibilidad de Milei y su lealtad simbiótica a su hermana Karina, que genera especulaciones: algunos la ven como pararrayos para problemas como inflación o corrupción, otros como fusible prescindible o testaferro irremplazable. Esta dependencia complica su manejo de figuras como Adorni, a quien no echa pese a críticas.
El analista ve poca expectativa en política clásica para 2027 y sugiere líderes de fuera: empresarios del fútbol como Macri o Brito, actores como Zelensky o Reagan. Critica la casta política transparente pero ineficaz como Kicillof, honesto personalmente pero anacrónico, versus Milei moderno pero cuestionado en honestidad.
Malamud diferencia líderes repetitivos atados a ideas (Kicillof, Menem) de adaptables pragmáticos, ubicando a Milei en híbrido confuso por su plasticidad pese al dogmatismo.