La legisladora Marcela Pagano presentó un pedido de detención contra Manuel Adorni, jefe de gabinete, al acusarlo de ser el cajero de Karina Milei y Javier Milei. Afirmó que Adorni se llevaba su parte en cobros a empresarios por intermediaciones con ministros, según precisiones que dio ante fiscal y juez.
El escándalo crece por los 800 mil dólares gastados y comprometidos por Adorni en su casa, incluyendo cascada y pileta, según el listado del constructor Matías Tabán, quien entregó su celular y Excel a la justicia. Se cuestiona de dónde sale el dinero, ya que con su sueldo de vocero tardaría 27 años en pagarlo.
Analistas plantean tres hipótesis sobre por qué el presidente lo sostiene: como freno a críticas, fusible para otros escándalos o por intimidad en negocios de la mesa chica. Periodistas cercanos a Adorni evaden preguntas, y hay intentos de contacto previo al constructor y escribana.
La nota de Santiago Fioretti en Clarín reveló aumentos salariales de funcionarios, mientras el gobierno enfrenta presión por recortes y viajes de Milei a EE.UU.