Una patota de sindicalistas de camioneros y municipales irrumpió en el Concejo Deliberante de Villa Gesell para presionar por la aprobación de un presupuesto duplicado que implicaba un aumento del 80% en tasas a los vecinos.
La concejal del PRO votó en contra junto a La Libertad Avanza, que ahora tiene mayoría opositora, rechazando la incorporación de militares a la planta permanente de empleados municipales. La oposición no cedió pese a la intimidación.
La concejal fue custodiada por la policía al salir, en medio de gritos y presiones de los barrabrabas. El intendente Gustavo Barrera, con 12 años en el cargo y cercano a Axel Kicillof, vio frustrado su plan presupuestario.
El incidente se presenta como un manual kirchnerista de patotería cuando pierden la mayoría legislativa.