La justicia solicitó el peritaje del teléfono celular del contratista Matías Tabar para verificar los pagos en efectivo por 245 mil dólares sin factura en la remodelación de la casa de Manuel Adorni en Indio Cuá, donde se revelaron mensajes borrados y un contacto directo de Adorni justo antes de la declaración de Tabar.
Adorni le ofreció asistencia legal al testigo por teléfono, una actitud calificada como anómala por el panel, similar al caso de su amigo Grandío, y el audio de esa conversación ya está incorporado en la causa a cargo del fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ángel Lijo.
El gobierno postergó la fecha límite para las declaraciones juradas de funcionarios en medio del escándalo por el crecimiento patrimonial de Adorni y casos como el de Federico Frugoni, quien no declaró propiedades en EE.UU. y Argentina, generando críticas por irregularidades y falta de ejemplaridad.
Panelistas insisten en que Adorni no presenta pruebas ni su declaración jurada de bienes al asumir como jefe de gabinete, invirtiendo la carga de la prueba, mientras el escándalo erosiona políticamente al gobierno de Javier Milei.