La Justicia investiga una llamada de tres minutos que realizó el jefe de Gabinete Manuel Adorni al contratista Matías Tabar el mismo día en que este declaró como testigo en la causa por enriquecimiento ilícito contra Adorni. Además del mensaje de voz eliminado en WhatsApp con función de lectura única, se confirmó la comunicación telefónica cuyo contenido genera sospechas de posible entorpecimiento.
El contratista entregó su teléfono al fiscal, y de allí surgió la llamada del lunes. Esta no es la primera vez: previamente, otra testigo como Vanessa Tosi recibió un llamado similar durante su declaración. Marcela Pagano denunció entorpecimiento y pidió detención, pero el fiscal Gerardo Policita la rechazó argumentando no hay riesgo procesal.
En su declaración, Tabar reveló pagos en negro de 245 mil dólares por refacciones en la casa de Indioqua y además 14 millones de pesos en muebles para el departamento de Adorni en Caballito. Estas cifras complican al funcionario, y en el gobierno piden su apartamiento aunque el presidente y Karina Milei lo ratificaron.
Elementos como llamadas a testigos y documentación acumulada forman un expediente sin retorno para Adorni, según fuentes judiciales y gubernamentales.