Ignacio Lavachi analiza que el escándalo de Adorni erosiona el discurso anticasta del gobierno de Milei, junto a una economía a media máquina y desempleo en aumento.
El gobierno pierde control de agenda, da explicaciones diarias y complica la legislativa, comparando con foto de Olivos que dañó al kirchnerismo.
Adorni invalida narrativa moralizadora pese a discurso de Milei en Congreso sobre moral como política de Estado.
Lavachi indica que no pierde aprobación solo por Adorni, pero pega en margen con combo corrupción y economía floja.