Sergio Berni lanzó un ultimátum al gobernador Axel Kicillof exigiendo que acepte la conducción estratégica de Cristina Fernández de Kirchner, bajo amenaza de buscar otro candidato presidencial peronista.
Berni elogió el conocimiento y experiencia del peronismo histórico, afirmando que Kicillof tiene chances de ser presidente pero solo si se alinea con Cristina. Miguel Ángel Pichetto también instó a Kicillof a visitarla, mientras intendentes como Mario Secco respaldan al gobernador con cantos de "Axel presidente" y apoyo popular.
Oscar Parrilli demandó anular el fallo que condenó a Cristina, posicionándose como juez supremo, en medio de reclamos por su liberación y rol conductor desde San José 1111, como afirmó Mayra Mendoza al equipararla con Eva Perón.
Kicillof defendió la democracia como expresión de la voluntad popular en sus elecciones, lo que panelistas interpretaron como guiño a "Cristina libre" o a reelecciones indefinidas para intendentes, prenda para unificar el peronismo bajo su liderazgo y desafiar el tutelaje cristinista.
La Corte Suprema ya declaró inconstitucionales reelecciones indefinidas en casos como Juan Manzur en Tucumán y Sergio Uñac en San Juan, sentando jurisprudencia inapelable contra tales pretensiones de los diputados kicillofistas.