Felipe Pigna continúa presentando su libro sobre la previa al golpe de Estado de 1976, destacando la indignación por torturas, asesinatos y vuelos de la muerte durante la dictadura, y enfatizando que la neutralidad ante tales crímenes es complicidad. Utiliza fuentes como juicios a las juntas, pioneros en juzgar en el lugar de los hechos sin derrota militar previa.
Explica la complicidad civil con la dictadura, donde partidos como radicalismo y peronismo entregaron intendentes y embajadores. Detalla el quiebre por crisis económica desde 1980, con bancazos y Malvinas, que generó amor-odio hacia Galtieri. Describe el plan económico de Martínez de Hoz como fomento a importaciones, desinversión en salud y educación, renta financiera y vinculación al FMI, resultando en 6.000% de inflación acumulada.
Compara el modelo con el actual de Milei-Caputo, más extremo al desmantelar ferrocarriles y clínicas militares de excelencia. Critica la destrucción del Estado, defendiendo su rol en educación, salud y seguridad según Adam Smith. Advierte sobre batalla cultural, descalificaciones violentas y riesgo de agresión física en el presente, similar al clima pre-golpe.
Define a Jorge Rafael Videla como personaje siniestro y asesino convencido de una cruzada. Recuerda censura, revista Humor como resistencia y apoyo peronista inicial dudoso a juicios, anulados por Alfonsín. Cierra definiéndose como docente apasionado, comprometido con la felicidad compartida en contexto de desgracia general.