El fiscal Gerardo Policita rechazó la detención de Manuel Adorni, jefe de gabinete, pese al pedido de la diputada Marcela Pagano, y derivó pruebas a la DAFI para analizar inconsistencias patrimoniales en la compra de su casa en el country Indio Cuá, con gastos de 457 mil dólares no justificados, incluyendo 50 mil dólares iniciales no declarados en 2024 según el testimonio de Matías Tabar.
La fiscalía recibió el informe de ARCA, tarjetas de crédito, dos nuevas cuentas bancarias y evalúa el ritmo del caso marcado por la trascendencia de Adorni. Políticamente, el testimonio generó un shock y un clima de inminencia y desgaste en el gobierno, con deliberaciones sobre su continuidad pese a la firme voluntad de Javier Milei y Karina Milei de sostenerlo.
Adorni afirma que puede explicar todo ante la Justicia y se le escuchó decir "Me están condenando sin confirmación de los hechos. Esto es insólito". Fuentes cercanas indican que evalúa presentar la declaración jurada antes del 31 de julio. Karina Milei se quedó en el país mientras Milei viaja a Los Ángeles, en un contexto de hermetismo y reunión de gabinete convocada por Adorni.
El contratista Tabar aportó pruebas detalladas como fotos, videos, presupuestos y comprobantes de una obra de 95 mil a 245 mil dólares pagada en efectivo sin documentación formal, reconociendo posible evasión propia bajo riesgo penal. Persisten preguntas sobre el origen del dinero y la decisión del gobierno de sostenerlo.