El panel de Argenzuela profundiza en el escándalo por enriquecimiento ilícito y posible lavado de activos de Manuel Adorni, vocero presidencial, y su esposa Betina Julieta Angeletti. La Justicia investiga reformas millonarias en su casa de Indio Cuá, viajes en jet privado a Punta del Este pagados por empresarios, custodia policial estatal para uso personal y deudas impositivas, con pedidos de prisión basados en la doctrina Irursun aplicada a exfuncionarios como Amado Boudou por el juez Ariel Lijo.
Los conductores especulan sobre presiones para que Adorni renuncie, con posibles negociaciones para evitar la cárcel y quedarse con fondos ilícitos, similar a casos de dictadores. Destacan el silencio de Javier Milei y Karina Milei, quien ve en Adorni una amenaza que podría extenderse a ella misma, ya que todo se hacía con su acuerdo. El gobierno pensó que el escándalo había terminado hasta la declaración del contratista que lo reavivó, paralizando la agenda política.
Medios afines al gobierno como Majul, Viale y otros piden la renuncia de Adorni con dureza, criticando respuestas evasivas del jefe de Gabinete sobre sobresueldos sospechosos como origen de los fondos. Comparan con corrupción de los 90 y Menem, ironizando que Milei prometió acabar con ella pero ahora la practica en año y medio.
Revelan que Karina Milei impulsaba a Betina Angeletti como candidata propia, fascinada por su look "chic grasa", ambición de poder y conexión espiritual vía tarot y respiración. Betina recibía tratamientos estéticos gratis, fotógrafo personal, odontólogo, custodia presidencial y le enseñaba a posar como Máxima de Holanda, con planes para La Plata y designaciones en Boletín Oficial. Adorni le tiene pánico por su carácter quilombero, y Karina la subió al avión a Nueva York para integrarla al entorno.