El primer ministro británico Keir Starmer enfrenta una debacle segura en elecciones municipales y regionales por críticas de tibieza desde derecha e izquierda. Los sondeos predicen pérdidas en Escocia, Gales e Inglaterra.
Starmer advirtió a Irán que no tolerará intentos de incitar violencia y odio en Reino Unido, aludiendo a respaldo a ataques antisemitas como incendio de ambulancias judías y apuñalamientos en Londres.