La oposición, liderada por kirchnerismo e izquierda, busca aprovechar el caso Adorni para impulsar una interpelación al jefe de gabinete en el Congreso, ante el angosto margen de votos de La Libertad Avanza.
En una sesión del 8 de abril, el gobierno contó con 125 votos efectivos de 130 posibles contra una interpelación propuesta por Maxi Ferraro, revelando vulnerabilidad numérica.
Germán Martínez, jefe del bloque oficialista, advirtió sobre el riesgo, que requiere mayoría absoluta de 129 votos en Diputados o 37 en Senado para iniciarse y reproducirse en ambas cámaras.
Panelistas advierten que peronistas del norte, PRO y radicalismo no se sumarían, pero nuevos sectores podrían torcerse con más revelaciones, aunque el humor social limita maniobras opositoras extremas.
Nunca en la historia post-1994 ocurrió una interpelación exitosa a un jefe de gabinete, pero tiempos extraordinarios como el rechazo a veto de Milei lo hacen posible.