La vicepresidenta Victoria Villarruel destacó en el Senado, durante un homenaje al Papa Francisco, su relación con la gente, juventudes y postergados, representando la solidaridad argentina de tender la mano en Navidad o desgracia.
Villarruel enfatizó la cultura del encuentro, diálogo y disenso respetuoso del Papa, a quien conoció como arzobispo de Buenos Aires, y llamó a imitar esa cercanía incluso entre políticos.